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FanFic~ Zealous Romance O5

 

Zealous romance- 5 “Buenas noches”

 

-No puedo permitir que vayas con ese vestido –era una negación, en ningún momento preguntó como siempre.

-Pues lo siento por ti –susurré, él sonrió de costado.

-Si vas así vas a hacer que tenga que ir toda la noche vigilando que no te roben las piernas con la mirada…

- ¿Cómo tú el día de la entrevista? –adoraba meterlo en aprietos.

-Si fue lo primero en lo que le me fijé –aunque es difícil meter a alguien desvergonzado en una situación vergonzosa –pero no es lo que más me gusta de ti. –interesante…

-¿Qué es? –curiosa como siempre. Vio mi comportamiento y sonrió de forma perversa.

-¿Ese pintalabios mancha? –dijo cambiando completamente de tema.

-Si –contesté algo confundida. Entonces torció su cabeza y empezó a proporcionar suaves besos en mi cuello, con muchísima dulzura, el descarado observaba mi cara de placer en vez de cerrar los ojos, lo cierto es que mi conciencia era una gran amiga mía porque si no fuese así no me habría movido. Pero siempre tan profesional miré la hora que marcaba el reloj, teníamos media hora justa, no podíamos entretenernos.

-Ya lo sé llegaremos tarde –se separó sin que le dijese nada, me asustaba los conocimientos sobre mi persona, los que él ya poseía –Pero tenemos toda la noche. –pasó sus dedos de forma lenta por mi silueta como si la dibujara.

-Eso lo decidiré yo –salí con paso firme de la habitación y lo esperé en la puerta de forma insinuante, siempre bajo la fina capa entre la actuación y la pura verdad, para disfrazar mis deseos. No quería equivocarme con Nick. Salió conmigo de la habitación y cogidos de la mano, nos dirigimos a la puerta donde nos esperaba el chofer de la compañía. Nick lo asesinó con la mirada en el momento que quien nos llevaría a la presentación fijó su vista en mis piernas. Hombres…

Aquella noche sería importantísima para ambos, no tan solo por el evento. También por las verdades que le confesaría a Nicholas.

Al llegar me encontré mucho más de lo que esperaba. Mis pensamientos vagaban entre una reunión glamurosa de ejecutivos o una cena totalmente formal. Aquello era más bien como un acto mediático. Decenas de fotógrafos se encontraban en el evento, retenido por bayas, por lo visto nuestra empresa en España estaba representada por las caras más conocidas, me preguntaba el papel que pintábamos Nick y yo en todo esto. Estaba nerviosa, no me gustaba ser el centro de atención. Apretujé la mano de Nicholas aún más, para él era un lujo ser el epicentro de todo.

-Jelly, no pasa nada –acarició mi pómulo con su mano libre –estás preciosa, ya te dije que aquí no teníamos ningún deber, tan solo disfrutar de la noche.

-Esto no es trabajo Nicholas –no entendía para que nos necesitaban.

-Sí lo es –cambió su semblante por uno más convincente, su voz sonaba más firme –esto se llama publicidad ¿de acuerdo? – asentí aún aterrorizada con la cabeza –piensa que estás trabajando y que tienes que dar lo mejor de ti. No te separes mucho de mi esta noche –vale tampoco tenía terror…

-Nick eso no es necesario tampoco, puedo sola.

-Lo sé –me estaba acostumbrando a su mirada penetrante –es solo que no quiero que ningún hombre se pase contigo –sonreí mientras rodaba los ojos ante su comentario, me gustaba saber que de alguna manera le importaba. Pero él apartaba su mirada, supongo que no quería demostrarlo, yo tampoco.

-Sabes que no lo permitiría –dije atrayendo su rostro para que me mirara.

-Eso también lo sé, de alguna manera te conozco demasiado. No sé que es lo que hay entre nosotros, tampoco quiero descubrirlo y perder la magia –eso último no llegué a entenderlo ¿Tenía miedo a amar? –pero no me importa que se enteren, cualquier hombre desearía estar contigo. –Esas fueron las últimas palabras antes de depositar un tierno beso en sus labios y salir del automóvil. Las cámaras nos fotografiaban sin sentido alguno, al fin y acabo éramos trabajadores. Sabían nuestros nombres, edades… todo.

 

-¡Señorita Klaire! ¡Señorita Klaire! –una chica de apariencia bastante educada me llamó, sin permiso, Nicholas tiró de mi mano hacia ella.

-Buenas noches –saludé con una sonrisa.

-¿Está emocionada de estar aquí? –me estaba acostumbrando muy rápido a esto… No estaba nada mal.

-Si lo cierto es que no nos esperábamos este recibimiento. –dije incluyendo a Nick en la conversación.

-¿Esperan grandes resultados de la nueva línea?

-Lo verdad es que viendo los representantes y las personas que nos ofrecen su imagen para publicitar, tenemos muchísima fe. –Nicholas me miró sorprendido por mi soltura, yo solo me limité a mirarlo y sonreírlo.

-Veo mucha complicidad entre ustedes –reflexionó la periodista – ¿Están juntos? Me refiero fuera del ámbito laboral

-Soy el hombre más afortunado al poder decir que sí –mi compañero se adelantó a responder, no sabía cómo interpretar lo que dijo pero inevitablemente me alegró el rostro. Nos despedimos educadamente de la chica, después de posar para algunas fotografías que nos pedían, decidimos ingresar en el interior. Escuchamos la charla del brindis con agradecimiento; por nombrarnos con tanta amabilidad. Pese a que Nicholas entendía algo de español podía ver en su cara como simplemente sonreía al no entender al hombre, me daba el placer de traducirle al oído y de paso provocarlo.

Compartíamos la mesa con los directores de las empresas de Barcelona y Madrid, gente mayor y muy formada, se mostraban asombrados ante nuestra juventud. La “fiesta” comenzaba a volverse aburrida y comprometedora

-Nick, voy a baño ahora vuelvo. Disculpen –Me encontraba con algunas que querían hablar conmigo, por lo tanto me retrasé. Un rostro terriblemente conocido salía del baño de hombres.

-¿Jelly? ¿Eres tú? –mi tío, hermano de mi padre. No quería volver a saber de él no quería que me amargara la noche, ni mi vida.

-Perdone, creo que se equivoca –aparté la mirada y me dirigí a entrar al baño, pero cogió mi brazo, ante ese contacto reaccioné con violencia, como solía hacer antes de conocer a Nicholas.

-Deberías ver a tu padre –lo miré totalmente incrédula y con repugnancia, no quería saber nada más de esa familia, “mi familia”

-Ese no es mi padre –de nuevo fría e implacable sonreí con un cinismo impresionante.

-Ha cambiado –él nunca veló por mí solo por su hermano quien hacía la vida imposible a mi madre, mi hermana y como no a mí.

-Eso díselo a mi madre y a mi hermana –si no me dejaba en paz iba a escupirle en la cara. –Mañana iré a verlo Carl, será una visita que no olvidará en su vida.